Cartel San Fermín 2019 (y II): De la cabeza a la palestra

Como esto no es magia donde los trucos nunca deben desvelarse, a continuación os cuento el making of del proceso de diseño del cartel de San Fermín, desde la idea original hasta su presentación al jurado.

Con este artículo no pretendo sentar cátedra de ninguna forma, pero puede interesar a alguien que quiera presentarse a próximas ediciones del concurso o que simplemente tenga curiosidad por saber cómo se puede enfocar un trabajo de este tipo.

Sobre la creatividad y la originalidad

La primera vez que trabajé en una agencia me dijeron: “Está todo inventado, hijo”. En su momento recuerdo que no me hizo gracia y hasta sentí que insultaba mi capacidad creativa.

Con el tiempo he comprobado que es cierto.

Todo proceso creativo surge de la mezcla de dos ideas contrapuestas o de campos que no tienen relación. En algunos casos incluso viene de mezclar dos ideas ya existentes dando como resultado una nueva y original.

Es cierto que sobre el cartel de San Fermín temáticamente está todo dicho: después de tantos carteles yde tantos años, los motivos, los colores, los personajes o los sentimientos son los mismos adaptados a cada época (desde 1846 hay muchas épocas que adaptar).

En Biología, se llama evolución convergenteal proceso evolutivo mediante el cual dos especies procedentes de ancestros distintos han originado estructuras similares para resolver el mismo problema.

Si esto ocurre en la naturaleza –perdón a los creacionistasy defensores deldiseño inteligente–no va a ocurrir en un simple concurso de fiestas –perdón a los castas pamplonicas y fervientes religiosos–.

Muchas veces vemos carteles que se parecen a otros anteriores, composiciones que nos recuerdan a otras o temáticas idénticas y no por ellos son copias. Nuestros cerebros, que son sabios, personales e intransferibles, han encontrado una solución creativa similar para el mismo problema.

Otras veces, no. Son plagios y punto.

Así pues, si la tendencia natural es que mucho de lo que imagines ya haya sido pensado igual o de forma muy parecida, investiga, documéntate, mezcla ideas, conceptos o técnicas y después PAPEL Y LAPIZ.


Inspiración, estilo y ladrones de guante blanco

Como diseñador e ilustrador a lo largo del año me toca buscar mil ideas para los trabajos de mi agencia. Buscas la inspiración en páginas web de diseño, libros sobre la materia, cuentas de Instagram o incluso trabajos que ves por la calle.

Acostumbro a guardar o apuntar aquellas ideas que me gustan. En ocasiones, tengo claro para qué cliente o proyecto quiero usarlas, y otras solo sé que me gustan y que podría utilizarlas en un futuro.

Como soy tan cabezón y siempre quiero presentarme al concurso de San Fermín voy recogiendo ideas de aquí y allí durante todo el año con ese fin.

Me considero antes ilustrador que diseñador, así que siempre he tenido muy claro que quiero enfocar mi cartel en este campo. Pero dentro de la ilustración hay muchos estilos para elegir. En ocasiones (la mayoría), el estilo que requiere un trabajo no es al que tiende uno mismo pero forma parte del diseñador ofrecer al proyecto y su cliente las soluciones que necesita y no otras.

Este año, después de hacer entre treinta y cincuenta bocetos rápidos con apuntes en mi cuaderno de ideas, decidí reciclar el estilo que utilicé el año pasado para el cartel.

Adoro el trabajo de Saul Bass. Quizás no sepas quién es, pero de seguro has visto su trabajo en los carteles y créditos de películas como Vértigo, West Side Story, Anatomía de un asesinatoo El resplandor.

Otro talentoso diseñador que me gusta mucho es Olly Moss, muy conocido como ilustrador de pósters alternativos de películas. Para mí, uno de los mejores de ese mundillo.

Se puede decir que los dos encaminan sus obras hacia la síntesis del mensaje: comunicar una idea con la menor cantidad de recursos.

¿Recuerdas lo que decía sobre buscar, coger y mezclar ideas ya existentes? Cuando hablo de “coger” de otros diseñadores, ilustradores o creativos hablo de ROBAR.  

, has oído bien: robar. Roba, pero roba con cabeza. Si ves una idea que te gusta, pregúntate:¿es una idea original o una copia de otra? Si te gusta el estilo de algún ilustrador pregúntate: ¿es un estilo propio o trata de copiar el de otro?

Acude a la fuente, a la inspiración de tu inspiración. Investiga de donde viene su idea. Incorpora al proyecto aquello que necesites, pero hazlo de la fuente original. Recuerda que una copia de una copia de una copia hace que el resultado se corrompa y pierda sentido.

Roba, pero roba bien. Roba con estilo. Se un ladrón de guante blanco, no un atracador cutre de gasolineras.


La forja: Proceso y herramientas

Este año me centré en Caravinagre. Es un personaje muy querido de las fiestas y aunque se tiene la sensación de que ha sido protagonista de muchos carteles, lo cierto es que desde 1846 solamente en 4 ocasiones ha sido el elemento central del mismo. 

Tras analizar algunos de los puntos débiles del cartel del año pasado, traté de centrarme en darle más potencia al diseño. Aprovechar todo el espacio del cartel puede ayudar a dotarlo de más fuerza.

Lo que quería mantener era las líneas geométricas y los colores planos.

Siempre empiezo los diseños en papel. Es una forma muy ágil y eficaz de preparar conceptos y composiciones. Y así llenas hojas y hojas en contra de cualquier espíritu ecológico hasta dar una idea que crees que funciona. 

Es hora del papel al ordenador.

Todo empieza trabajando un boceto en Photoshop con la ayuda de una tableta gráfica. Poco a poco se va dando forma a la composición hasta que queda lo más equilibrada posible. Se añaden detalles o ideas que igual no estaban en el boceto inicial. En mi caso, lo último que se me ocurrió incluir fue el ayuntamiento en un segundo plano tras Caravinagre. 

Suelo hacer una serie de pruebas de color para ir testando por donde quiero llevar la ilustración. 

A partir de aquí, el trabajo es totalmente vectorial mediante el programa Illustrator.

El formato vectorial nos permite trabajar para tamaños enormes o pensando formatos muy reducidos ya que cada línea y curva son tratadas mediante ecuaciones matemáticas y no con pixeles, lo que conseguirá que no se pierda calidad al escalar la imagen (el famoso pixelado)  

Ahora se trata de redibujar el diseño hecho en Photoshop, pulir detalles, igualar grosores de líneas, equilibrar masas de color… 

Uno de los últimos detalles que incluí fue el semitono de color que apliqué a ciertas zonas como ayuda para percibir volumen o sombras.

En cualquier diseño gráfico el tratamiento de la información escrita y la tipografía es muy importante. Para mi cartel quería que el texto incluido formara parte del diseño de una manera estética, incorporándose a la composición como un elemento más y no solo como un texto informativo. Opté por una tipografía de palo seco y efecto recortado, que encaja con las líneas rectas y las masas de color de la ilustración (Saul Bass de nuevo presente). 

El último paso es el ajuste de color.

Desde un comienzo tenía claro que quería limitar la paleta de colores a únicamente tres (rojo, negro y azul) que combinados con el blanco del propio soporte permitiera resaltar las masas de color dando más potencia a la composición. 

En este proyecto en concreto, al saber que se iba a imprimir en una máquina digital de gran formato, no me fue posible usar los libros Pantone que me permitirían ajustar el color real de impresión.  

Esto supone un trabajo extra para el último paso de impresión.


El templado: Preparación para imprenta

El templado es un tratamiento térmico importantísimo que se hace a las aleaciones de hierro para incrementar su dureza en la fase final de la forja.

Al igual que el templado, el proceso de preparar cualquier proyecto para imprenta es muy importante para que quede exactamente como se desea y se ha diseñado.

Mandé el cartel a producir a Canal Cero, una imprenta de confianza, donde decidimos imprimirlo directamente en el cartón pluma de 1000×700 mm y 10mm de grosor mediante una máquina digital Canon OCÉ ARIZONA 480 XT de gran formato.

Este tipo de máquinas tiene un pequeño salto en la calibración del color con lo que tuve que hacer varias pruebas (¡12!) en pequeño formato con la misma maquina hasta decidir la combinación de colores que creí idónea: un azul plomizo, un rojo típico de San Fermín y un negro al 90% que evite que se empaste con el resto de colores.

Y con esto el cartel se presenta…a la palestra.


Consejos que a mí me ayudaron

Diseñar un cartel es un proceso laborioso y muy minucioso, pero a la vez un sendero muy bonito para recorrer. Quizá alguno de estos consejos te sirvan de guía del camino:

Busca y apunta ideas.Dispones de 365 días para inspirarte. Anótalas, la memoria es tan fiable como las promesas de un político en campaña.

Sigue tu estilo.Muévete en el campo que te haga sentir más cómodo: ilustración, fotografía, lettering, diseño gráfico. Solo tú sabes cual se te da mejor.

Documéntate. Investiga el historial de carteles de San Fermín: estilos, técnicas, temáticas. Los últimos años pueden ayudarte a saber quéno repetir o por donde tirar.

Se estratega.No dejes de diseñar para un jurado: desde el partido que gobierna el Ayuntamiento hasta el perfil de jurados pasados ayudan a hacerse una idea de cual puede ser su criterio. Pero no te obsesiones: lo más probable es que falles.

Lo primero es el concepto. Piensa en la idea conceptual de tu cartel: ¿qué quieres transmitir?, ¿representa la fiesta y a la ciudad?  

Papel y lápiz.O boli. Un boceto es el primer paso para pasar tu idea de la cabeza al mundo físico. Podrás ver si funciona, si se entiende, es equilibrada, tiene fuerza…

El diseño.Con uno o varios bocetos de la misma idea trabajados comienza la parte vistosa: diseñar. Trabaja la ilustración desde el dibujo hasta el color, la fotografía con sus encuadres e iluminaciones o el grafismo del cartel paso a paso, de menos a más.

Cuida la tipografía.Es muy importante. Piensa en su legibilidad, la jerarquía de la información, como interactúa con el resto de la composición.

Prepara la impresión.No dejes que tu trabajo desluzca en el último paso. Si requiere de ser producido, haz pruebas de color hasta dar con los que te dejen realmente satisfecho. Cualquier imprenta se prestará gustosa a aconsejarte e indicarte como preparar tu diseño para imprimir. 

Nota: Como siempre, las guías, reglas y mapas están para saltárselos, así que no tomes todo esto demasiado en serio. Al fin y al cabo, nunca he ganado…